La Asociación de la Madera de Euskadi reclama medidas inmediatas para frenar el avance de los hongos y controlar la enfermedad.

Baskegur destaca que está en juego la materia prima natural y renovable más abundante del País Vasco sobre la que se asienta la bioeconomía que marcará el futuro

La asociación reclama más recursos en investigación y control para hacer frente a las nuevas enfermedades y adelantarse a los efectos que el Cambio Climático tiene ya en todos nuestros bosques.

Bilbao, a 13 de septiembre de 2018. La salud de las masas de pino radiata puede mejorar si se adoptan de forma inmediata las medidas que el sector viene reclamando a las administraciones públicas competentes. Baskegur, la Asociación de la madera de Euskadi, en la que está representado todo el sector forestal-madera vasco, considera que se puede frenar el avance de los hongos realizando las actuaciones adecuadas, tal y como, ocurre en diferentes partes del mundo, sin afecciones medioambientales y respetando el entorno.

Necesidad de tratamientos y de otras medidas preventivas

La totalidad del sector reconoce su preocupación por el avance de la enfermedad, que ha sido especialmente llamativa por el tono rojizo que han tomado los pinares a lo largo del verano. Las cambiantes condiciones climáticas, con ambientes calurosos y húmedos, la aceleración del movimiento de personas y mercancías a nivel mundial y factores endógenos de evolución de las propias enfermedades, han hecho aumentar la aparición y propagación de la afecciones fúngicas en el pino radiata y también en el resto de especies.

Esta afección de las bandas de las acículas se manifestaba hasta hace una década sobre todo en fondos de valle o montes con alta densidad arbórea, zonas asociadas con altas humedades ambientales. En la actualidad, ha aumentado la virulencia de la enfermedad que se desarrolla en amplias áreas que cada año muestran síntomas más graves.

Pese a la propagación de la enfermedad desde Baskegur se quiere poner de manifiesto que existen opciones para combatir la situación. Por ejemplo, los tratamientos fitosanitarios que ya se utilizan en cultivos de productos alimentarios y en agricultura ecológica, los denominados bioestimuladores, las buenas prácticas en silvicultura, o el estudio de especies alternativas resistentes, así como de individuos de planta de radiata resistentes.

Baskegur insiste en que hay soluciones y se está a tiempo de implementarlas con el apoyo decidido de las administraciones forestales competentes, trabajando conjuntamente con los centros tecnológicos para controlar la situación y preservar la salud de unos bosques que están llamados a ser la base de la economía del futuro.

Euskadi es un país forestal, el 55% de su superficie es masa arbolada. Baskegur destaca que está en juego la materia prima natural y renovable más abundante del País Vasco. Un material clave en la reducción de la huella de carbono y capaz de sustituir a los derivados del petróleo.

Baskegur va a trasladar de forma directa a todos los partidos políticos de las Junta Generales y del Parlamento Vasco la necesidad de tomar medidas, explicando las soluciones analizadas con los centros tecnológicos vascos y el asesoramiento de expertos internacionales en dichos tratamientos, para recuperar la salud de los bosques. Baskegur reclama que la situación actual no sea empleada con fines partidistas.

La Asociación de la Madera de Euskadi trabaja activamente con agentes públicos y privados para mejorar la sanidad forestal. En este sentido considera que se deben seguir aumentando los recursos para el fomento de la investigación de especies más resistentes y para dar con soluciones que mitiguen los efectos que el Cambio Climático está ocasionando.